Bueno mucho lío últimamente... exámenes y demás, mañana que ya es hoy, a currar y bueno hoy os traigo una vivencia que he tenido varias veces en el transporte público... sin ir mas lejos hoy me ha pasado y es una cosa que me reconcome por dentro:
SITUACIÓN (En plan... ¿Nunca os ha pasado?...)
Te montas tan feliz y content@ en el Bus o Metro.
Despacio y con mucha parsimonia deceleras tu marcha habitual para localizar un asiento disponible para postrar tus benditas nalgas en él.
Entonces el cielo se abre, Los planetas se alinean y parece que todo marcha espectacularmente del carajo...
HAY UN ASIENTO!
Con rapidez te sientas y descansas, ya que llevas un día agotador...
Todo va perfecto, no puede ir mejor... la tranquilidad reina el momento...
Hasta que llegas a la siguiente parada...
Es entonces cuando se monta ella...
Una mujer de edad media... (este tipo de persona es un tanto estremecedor, ya que no sabes ni de coña la edad que ronda) con alguna que otra bolsa en la mano.
La ves tan inocente con su bonobus picando... y es entonces cuando comienza la pesadilla...
Veamos...
un autobus es un vehículo amplio, con unas medidas que rondaran desde los 20 metros de largo hasta los 2 o 3 de ancho...
Tiene asientos y demás parafernalia la cual quita un espacio habitable no muy considerable.
Entonces, 12 x 3 son 36 metros cuadrados de espacio habitable...
quitando unos 20 metros de ocupación de los asientos ocupados nos da un espacio claramente suficiente...
Unos 16 metros.
Pues bien, teniendo en cuenta que hay espacio... mi pregunta es:
¿Por qué siempre que coges un asiento del carajo, se monta la típica mujer de edad media? Y ustedes diréis... Sergio ¿Qué tiene que ver contigo?
Pues mucho, joder!
Ésta señora no se queda agusto con tan solo hacer la aparición...
Además te crea un conflicto moral en el cual te planteas el cederle el sitio amablemente.
¿Qué hacer?
Llamarla de una forma un tanto benevolente... ¿Mayor o vieja?
(Señora... ¿Quiere sentarse?)
o crearte el conflicto en tu mente en el que ya ves incluso que la gente te mira, como diciendo...
Será maleducado... no ceder el sitio...
Pero joder, ésto no acaba aquí... porque llega el momento cumbre.
Una señora de mediana edad, de éstas características... siempre, repito, siempre que vea a un chaval de entre 20 y 30 años sentado, como yo...
Y HE DICHO SIEMPRE... va a ponerse al lado tuya con los brazos abiertos cogiendo 2 barras del magnífico vehículo y va a ubicar la bolsa con la que va cargada justo a tu lado.
¿Lo hacen sin querer?
No lo creo.
Entonces con buena voluntad decides...
Piensas que hacer...
después de unos extensos 2 o 3 minutos de amargamiento...
has tomado una decisión.
-Señora...¿Quiere sentarse?
-No, gracias. Me bajo en la próxima.
Si, tiremosle una bomba...



No hay comentarios:
Publicar un comentario